Lo mejor para proteger tu marca o nombre comercial es registrarlo ante un organismo oficial, ya sea la OEPM, la EUIPO o a nivel internacional.

Registrar una marca comercial es un trámite administrativo que puede realizar uno mismo. Si bien, recomendamos siempre el asesoramiento de un especialista en marcas que nos informará sobre las posibilidades de éxito de registro de nuestra marca y realizará directamente el trámite, sin necesidad de que uno mismo pierda el tiempo (y tal vez el dinero) realizando una solicitud de registro incorrecta.

Registrar una marca o un nombre comercial no es un trámite sencillo, aunque todo el mundo pueda hacerlo. Para ello, debemos tener en cuenta varios factores:

  1. Saber si quiero registrar una marca o un nombre comercial.
  2. Qué tipo de marca o nombre comercial queremos registrar (recomiendo consultar el post ***)
  3. A qué productos o servicios queremos destinar nuestra marca.
  4. Si existen marcas idénticas a la nuestra ya registradas y que tengan efectos en España.
  5. Si existen marcas similares a la nuestra ya registradas, que tengan efectos en España y que puedan producir confusión con el público.

Estos cinco pasos debemos realizarlos con extremo cuidado. El primero, saber si quiero registrar una marca o un nombre comercial, supone que sabemos que la marca se utiliza para diferenciar los productos o servicios que ofrece una empresa y el nombre comercial sirve para diferenciar empresas.

El segundo paso, nos lleva a plantearnos varias dudas: ¿Y si quiero registrar una marca con colores? ¿Y si quiero registrar solo un nombre? ¿Puedo registrar un slogan? ¿y si quiero registrar un holograma? ¿Y si quiero registrar algo en 3D? ¿Y si quiero registrar palabras que solo describan el servicio?

La tercera pregunta, los productos o servicios a los que destinaré mi marca o nombre comercial, exige tener un conocimiento de lo que es la Clasificación de Niza, accesible en este enlace https://consultas2.oepm.es/clinmar/inicio.action .

La existencia de marcas o nombres comerciales idénticos nos obliga a consultar las bases de datos de los organismos nacionales, europeos o internacionales para poder comprobarlo.

Y, el último paso, relativo a la existencia de marcas similares es aún más complicado y requiere más tiempo, pues debemos analizar las bases de datos y cada uno de los componentes de nuestra marca para ver si existe el riesgo con otras marcas ya registradas.

En conclusión, antes de presentar una solicitud de registro, asesórate con un profesional y es posible que te ahorres tiempo y dinero.

Publicado el: 13 de octubre de 2021 / Categorías: Marcas, Nombres Comerciales /

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